Hoy, nuestras bailarinas emprenden el camino hacia una de las experiencias más importantes de su formación artística, llevando consigo el talento, la disciplina y la pasión que las distinguen, así como la responsabilidad y el orgullo de representar no solo a su academia, sino también a Durango y a México.Llegar a un mundial es, por sí mismo, un logro que merece celebrarse. Es el resultado de años de esfuerzo, dedicación y constancia. Es la oportunidad de compartir el escenario con bailarines de distintas partes del mundo, conocer nuevas culturas, superar sus propios límites y descubrir hasta dónde pueden llegar sus sueños. Por ello, acompañar a nuestras alumnas en este proceso es motivo de profunda emoción y orgullo, pues cada paso representa el trabajo, los sacrificios y las experiencias que las han llevado hasta este momento.
Luisa Renata, Naomi, Mariangela, Ana Victoria, Karen y Sara están listas para llevar su talento al escenario internacional de la IDO en Praga, con coreografías de Olympia Flores, reflejo de su preparación, compromiso y amor por la danza.
Representar a México es un gran honor, pero haber llegado hasta aquí ya es un triunfo. Es el reflejo de todo lo que hemos construido juntas, de cada ensayo, cada reto superado y cada sueño que hoy comienza a hacerse realidad.Que esta experiencia sea una oportunidad para crecer, aprender y, sobre todo, disfrutar de aquello que tanto aman hacer.